La ciudad de Paraná vivió este miércoles una de las noches más esperadas en la séptima edición del Festival Internacional de Cine de Entre Ríos (FICER). La película Emboscada, dirigida por un equipo comprometido con las raíces entrerrianas, tuvo su gran estreno en el CPC (Centro Cultural de Paraná), con la participación de dos de los grandes actores nacionales, Osvaldo Laport y Roly Serrano. El evento no solo celebró el cine provincial, sino también la hermandad y el compromiso de la comunidad local, que fue esencial para la realización del proyecto.
“Los vecinos son el pilar fundamental de esta película, es el acompañamiento, el compartir, apoyar, un plato de comida, un vaso de agua y como extras inclusive”, comentó Osvaldo Laport, quien, junto a su compañero de elenco, destacó cómo la calidez humana de los entrerrianos fue crucial para el éxito del rodaje. A lo largo de la noche, la emoción de los actores y asistentes era palpable, con un ambiente lleno de orgullo por una obra que tiene el corazón de la provincia.
El estreno de la película Emboscada no solo fue una oportunidad para disfrutar del cine, sino también para celebrar la identidad entrerriana. “Hace tres años se mantiene vivo el amor, el cariño y las ganas de vernos y abrazarnos. Es una gran familia”, agregó Laport, quien remarcó la importancia de la conexión emocional entre los actores y la comunidad, que permitió dar vida a una obra cargada de sentimientos y recuerdos.
El filme, que contó con más de 60 actores locales, mostró la colaboración y el talento de la comunidad de Entre Ríos. Roly Serrano, quien interpretó un papel clave en la película, explicó que el proyecto tuvo sus desafíos, pero la unión de todos los involucrados permitió superar cualquier obstáculo. “Este proyecto nació con algunas fragilidades que no vienen al caso, pero sí nos fortaleció a decir ¿qué hacemos?, ¿cómo empujamos?”, explicó Serrano, quien también destacó la transformación de sus personajes a lo largo del rodaje.
Serrano, oriundo de Salta, hizo énfasis en lo enriquecedor que fue trabajar en un contexto diferente al que normalmente se vive en la industria del entretenimiento, especialmente en Buenos Aires. “Creo que como provinciano, y Osvaldo como uruguayo, esa hermandad que te genera saber que estás en un mundo totalmente distinto al que significaría el show business”, reflexionó el actor.
Para ambos actores, lo más valioso fue el vínculo con los actores locales y la autenticidad de la producción. “Aparte, estás en tu lugar y todos esos actores del interior automáticamente se transforman en tus pares. Eso es lo maravilloso”, destacó Roly, resaltando el trabajo en equipo y la sencillez del ambiente. Ambos coincidieron en que este tipo de proyectos son los que permiten que el cine local crezca y se fortalezca.
El ONCE