El esfuerzo autogestivo y la determinación de los habitantes del interior profundo de nuestro país vuelven a conmover la agenda deportiva. Tres jóvenes oriundos de la ciudad de Gualeguaychú, en la provincia de Entre Ríos, se encuentran viviendo las instancias definitivas de una travesía monumental: llegar en bicicleta a la Copa del Mundo de la FIFA 2026. Tras casi diez meses de viaje, miles de kilómetros recorridos y 17 países atravesados, la delegación entrerriana está a punto de sellar una hazaña que amalgama la pasión popular con una colosal resistencia humana.
Se trata de Yamandú Martínez, Miguel Silio y Vicente Conculini, quienes iniciaron su periplo el 16 de agosto de 2025. Desde el sur de la patria, se trazaron un propósito sumamente nítido: unir la Argentina con el territorio norteamericano sobre dos ruedas para acompañar y alentar a la Selección Argentina en su partido debut en la sede de Kansas City. Actualmente, con apenas 700 kilómetros de carretera por delante, los ciclistas encaran el tramo definitivo de un itinerario que no solo les demandó una rigurosa preparación física, sino también una inquebrantable fortaleza mental frente a las complejidades geográficas y geopolíticas del continente americano.
De Entre Ríos al norte: la génesis de un desafío continental
La iniciativa original de la travesía fue impulsada por Miguel Silio, un ciclista con experiencia en este tipo de desafíos internacionales de alta complejidad. El deportista ya había alcanzado los mundiales de Rusia 2018 y Qatar 2022 a bordo de su rodado, aunque en aquellas oportunidades la partida se había ejecutado desde el continente europeo. En esta ocasión, el reto revistió una complejidad sustancialmente mayor: cruzar todo el continente americano desde el sur.
Las exigencias inherentes a una travesía de esta magnitud quedaron en evidencia a lo largo de las diferentes etapas, donde los jóvenes debieron asimilar el desgaste físico acumulado tras meses de pedaleo continuo, afrontar el calor extremo en distintas regiones y superar las hostiles alturas de Bolivia, Perú y Colombia.
A pesar de los severos obstáculos materiales, la experiencia humana y cultural transformó el sentido de la marcha. Los ciclistas entrerrianos pusieron de relieve la importancia del lazo social y el contacto directo con las realidades de cada pueblo:
“Viajar en bicicleta te permite conocer un país de verdad: lo lindo, lo feo y sobre todo a la gente”.
Entre las geografías que mayor impacto causaron en los viajeros de nuestra provincia se destacan Colombia, Costa Rica, Guatemala, México y los Estados Unidos.
Resistencia en la ruta y momentos que marcan la memoria
El extenso trayecto continental no estuvo exento de riesgos y tensiones profundas. Los momentos más críticos acontecieron durante el paso por Ecuador y Colombia, donde las realidades sociales expusieron a los deportistas a escenarios de extrema complejidad y violencia civil:
Ecuador: En la ciudad de Machala, los jóvenes quedaron inmersos en un contexto sumamente crítico a raíz de un violento motín carcelario que arrojó víctimas fatales.
Colombia: Estuvieron a escasa distancia de sufrir las consecuencias directas de un atentado con un coche bomba. Al respecto, los protagonistas rememoraron con crudeza el episodio: “Tuvimos que resguardarnos y al otro día vimos el vehículo incendiado”.
Tras sortear los riesgos de la ruta, el tramo final del viaje les deparó recompensas inolvidables. En su paso por la ciudad de San Antonio, las tres raigambres de Gualeguaychú tuvieron un encuentro especial con una de las máximas figuras de la historia del deporte nacional, Manu Ginóbili. Los ciclistas pudieron recorrer las instalaciones profesionales de los Spurs y compartir una conversación íntima con el bahiense: “Hablamos de la vida en general, fue un momento muy lindo”, recordaron con profunda emoción.
La recta final hacia Kansas City detrás del sueño mundialista
Con el objetivo geográfico cada vez más cerca, el cansancio acumulado en las piernas convive con una profunda efervescencia emocional. Los preparativos y la estricta planificación logística implementada por el grupo resultaron determinantes para arribar al tramo final con un margen de tiempo prudencial, considerando las diversas variables sobre el debut de la escuadra que conduce Lionel Scaloni.
A pocos días de ingresar a Kansas City para el inicio del certamen masivo, los tres aventureros entrerrianos reconocieron con absoluta humildad que todavía les cuesta dimensionar la magnitud de la obra realizada en estos diez meses. “Puede sonar descabellado”, admitieron entre risas al repasar los miles de kilómetros dejados atrás.
Si tuvieran que sintetizar toda esta inmensa travesía en un solo concepto, los jóvenes no vacilan en elegir la palabra “Locura”. Se trata, En definitiva, de una maravillosa locura impulsada desde el suelo entrerriano que demuestra que, a fuerza de constancia, convicción y trabajo colectivo, los anhelos más difíciles pueden materializarse pedal a pedal, con la ilusión intacta de ver al combinado nacional y propiciar un encuentro con el capitán Lionel Messi.
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